A Conté de Loyo le han dicho que tiene una cara de embrujio, una cara que encarna el misticismo, la sensualidad y el espiritu de independencia del pueblo del sur de Espana, cuyos bailes ha llevado por todo el mundo.

Cuando sube al tablao flamenco, su porte y gestos aristocraticos hablan de los siglos de sol, sangre, peregrinaje y pasión que conforman la vida de los gitanos.

A pesar de que la Sra. de Loyo no es de ascendencia Española --- su familia es de Serbia --- transmite a traves de su baile "el pesar mas profundo, el colmo de la felicidad y todo lo que esta en medio" que caracterizan al flamenco.

"No es en paso o la musica lo que te influencia", dice. "Es una expression del alma, una expression de la verdad, una expression de luz, una expersion de amor, amor divino. Tomas esta inspiracion para que sin importar como acabes, siempre sea divino."

La Sra. de Loyo, fundadora del Conté de Loyo Flamenco Theatre, la compania de flamenco mas importunate de Dallas, se enamoro de este baile español y su musica cuando era adolescente. Su padre, un musico y cantante, la llevó una presentacion dada por Carmen Amaya, la "Reina de los Gitanos", en Nueva York.

Quedo totalmente electrificada por el baile y sinto como si la hunbieran "agarrado por la garganta y zarandeado". La Sra. de Loyo, quien siempre habia estado sequra de que seria bailarina, por fin encontro su vocacion.

Depues de tomar algunas lecciones en Nueva York, y despues con el gran maestro de baile Ciro, la Sra. de Loyo viajo a Espana para aprender flamenco de sus raices --- los gitanos andaluces. Ella desarrolló también su estilo del baile al grano donde españoles debatieron si ella era de Madrid o Córdoba.

"Despues de que me recupere del impacto cultural --- mi vida habia sido muy protegida --- empece aspirar todo, a beberlo con los ojos, desde la manera en que sus ojos brillaban hasta la forma en que se acomodaban el cabello", dice.

Pronto estaba entrenando con las companies de flamenco mas importantes de Espana y viviendo la vida gitana, viajando constantemente para hacer presentaciones mientras tomaba sus clases.

Ademas de los pasos y los ritmos, la Sra. de Loyo aprendio de los gitanos la passion y el misticismo que marcan a una persona como un bailarin consumado. Sintio la musica fluir por su cuerpo y apoderarse de cada movimiento, creando el baile de embrujo y sensualidad que han hecho famoso al flamenco. La Sra. de Loyo llama a esta experiencias "el estar ahi."

 

Ha "estado ahi" varias veces en su vida, incluyendo durante una presentacion en Nuevo Orleans donde dejo de "estar consciente de lo fisico mientras bailaba".

"De pronto me encontre suspendida viendome bailar", recuerda. "No duro muco tiempo, pero en lo poco que duro, no hubo medida de tiempo y espacio".

En otra ocasion, con los primeros acordes de la quitarra se sintio como si dejase su cuerpo y bailo con tal pasion que los espectadores quedaron anonadados. Cuando termino estaba temblando incontrolablement debido a la intensidad de la experiencia.

Tan agobiante como puede ser llegar a esta nivel de conexion con la musica es la meta maxima de los bailarines de flamenco dice. Y haste que un bailarin alcance esa perdida de control sobre lo fisico, no podra comprender la porfundidad de sentimiento que ha motivado a los gitanos durante siglos.

"La mayoria de la gente esta interesada en aprender los pasos", dice la Sra. de Loyo. "Pocos estan interesados en aprender el significado del arte para poder expresarse realmente. Les digo a mis estudiantes que escuchen la musica porque les habla".

La Sra. de Loyo da clases a ninos y adultos, quienes hacen presentaciones en teatros, escuelas y eventos communitarios.

Antes de mudarse a Dallas y formar su compania sin fines de lucro en 1984, la Sra. de Loyo vivio en California. Pasaba poco tiempo en un solo lugar proque, fiel a la manera gitana, viajabe constantemente. Ahora le gustaria continuar sus clases, coreografiar y traer a companies de Espana a Texas a traves de becas, donaciones y venta de boletos.

El flamenco para la Sra. de Loyo es mas que un arte, es la fuerza que le da vida, aunque "40,000 palabras inundan su mente al querer describir como se siente", felicidad es la que major abarca sus sentimientos.

"Si, felicidad, porque (el flamenco) me da la oportunidad de experimentar todo lo que pudiera sentir", dice.

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